Una casa museo en el pueblo en que vivió uno de los más conocidos autores de literatura infantil.
No requiere mucha presentación, o no debería requerirla. La mayoría de los niños habrán leído uno de sus cuentos o a las malas habrán visto alguna de las adaptaciones cinematográficas de ellos. Charlie y la fábrica de chocolate, Matilda, Las Brujas, James y el melocotón gigante o El Superzorro (Fantastic Mr. Fox) son algunas de las grandes obras del escritor inglés Roald Dahl, un autor que cuenta con una casa museo en el pueblo en el vivió desde 1954 hasta su muerte, en 1990, un lugar que repasa de forma interactiva su biografría y su espíritu creativo.
The Roald Dahl Museum and Story Center está en la localidad de Great Missenden, en Buckinghamshire, región ubicada en el sudeste de Inglaterra, y en él se puede realizar un recorrido interactivo por la vida del escritor, profundizando en las experiencias que le formaron. El Centro intenta focalizar en la imaginación del visitante -niño o adulto- e instarlo a desarrollar su propia creatividad.
Aunque algunos de sus visitantes critican el reducido tamaño del museo, otros quedan totalmente encandilados. Las razones son varias: hay quien valora poder indagar en el único archivo existente de Dahl, que incluye manuscritos, fotografías y cartas; y hay quien realza las variadas actividades complementarias que se programan en el centro. Este mes de octubre se podrán realizar desde talleres sobre la obra de Dahl, hasta pequeños cursos sobre cómo esculpir una calabaza de Halloween o cómo hacer cupcakes. Además, por un periodo limitado de tiempo, la visita al museo se ve complementada con la posibilidad de contemplar algunos de los decorados de la aclamada adaptación al cine de Fantastic Mr. Fox. La oferta de comida y tartas de la cafetería puede acabar de redondear la visita a un lugar que busca comprender el mágico universo del autor.